Gigante brasileño del acero inauguró planta en Santa Fe

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El presidente Mauricio Macri inauguró el martes, en la vecina ciudad de Pérez, una nueva planta de la acería multinacional brasileña Gerdau y aprovechó la jornada soleada y primaveral, para disputarle al peronismo la propiedad de esos días, al asegurar que ahora son “días Cambiemos”.

El mandatario bajó en helicóptero en un predio lindero de la fábrica, luego de recorrer Tortugas, otra localidad santafesina, junto al gobernador Miguel Lifschitz, con quien en todo momento mantuvo un trato cordial, afable pero algo frío.

La deuda que reclama Santa Fe por los fondos coparticipables, unos 50 mil millones de pesos, divide por estos días a ambas administraciones, a tal punto que el mandatario socialista decidió llevar otra vez el caso a la Corte Suprema de Justicia.

A su vez, Lifschitz se mostró conciliador cuando le tocó hablar en el acto de inauguración de la planta de Gerdau y no dudó en celebrar las reiteradas visitas del presidente a la provincia.

“Ya es un hecho frecuente y habitual tener al presidente en Santa Fe. Celebremos que podamos trabajar de esta manera. Coincidimos con la idea que el Estado debe acompasar el esfuerzo del sector privado e eliminar obstáculos para aumentar la competitividad”, afirmó.

A su turno, el CEO de la compañía, André Gerdau Johannpeter, se mostró entusiasmado con el crecimiento de la firma en Argentina y con el rumbo económico del país. “La inauguración de esta planta es un nuevo hito para la empresa. Celebremos los desafíos de reformas que plantea Argentina y los avances para mejorar la competitividad”, dijo el empresario brasileño.

El presidente habló menos de diez minutos, reafirmó el compromiso y la necesidad de avanzar en reformas “fundamentales para el país” y hasta se animó a cruzar una chanza con el embajador de Brasil Sergio Danese, presente en el acto.

“Tudo bom, tudo joia y tudo legal, me encantan esas tres palabras que utilizan ustedes”, le dijo en medio de su discurso. La planta inaugurada, que comenzó a construirse en 2014 con el objetivo de sustituir importaciones, demandó un total de 232 millones de dólares y ya empleó a 1.800 trabajadores, entre puestos directos e indirectos.

“Esta planta va a aumentar la capacidad productiva de acero largo en el país en un 35%”, dijo Fernando Lombardo, director de la firma en Argentina y Uruguay durante un desayuno con la prensa.

Se estima una producción anual de 650 mil toneladas de acero que, en un principio, irán al mercado interno. “Hoy nos abocamos al mercado intento argentino. Si las condiciones ayudan, hay proyección de exportar”, explicó el gerente local, quien concluyó: “Queremos acompañar el crecimiento argentino en este círculo económico virtuoso”.

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Obra pública
Se trata de la segunda oportunidad en la que Gerdau anuncia esta inversión, ya que lo había hecho por primera vez en 2008, pero luego decidió suspender el proyecto por la crisis financiera internacional de ese año.

En ese momento, la intención era invertir u$s520 millones, iniciar la construcción en 2011 para en 2016 completar la segunda fase.

Sin embargo, la obra recién comenzó en 2014 y está a seis kilómetros de la fábrica de laminación que Gerdau posee en la misma localidad y cuyos productos son usados por la industria metalmecánica y la construcción de obras de infraestructura y viviendas.

Del monto total de la inversión, Gerdau destinó u$s20 millones a la modernización de los procesos de reciclado y reutilización de insumos y utilizó otros u$s12 millones para construir una línea de alta tensión de 220 kV, en alianza con la Empresa Provincial de la Energía del Gobierno de Santa Fe (EPE). La línea suministra con energía a la nueva acería y abastecerá a futuros usuarios industriales de la región.

El proyecto se financió, en su gran mayoría, con capitales propios y otros fondos del Programa del Bicentenario que puso en marcha el gobierno kirchnerista. El plan contempla también la instalación de una planta de tratamiento de agua diseñada para minimizar su uso, permitiendo alcanzar un índice de reutilización del 98,5% del líquido aplicado como insumo.

Según explicó a iProfesional Fernando Lombardo, CEO de Gerdau Argentina, la decisión de levantar una planta en el país se tomó teniendo en cuenta que el mercado local es “estratégico” para el conglomerado brasileño, más a partir del reimpulso dado a la obra pública por el Gobierno y por la gran cantidad de proyectos privados que se empiezan a concretar en el país.

“La construcción de la fábrica fortalece nuestra posición en Argentina”, agregó el ejecutivo, para quien la nueva inversión “marca el comienzo de nuestra producción nacional de acero y permite la sustitución de importaciones”.

De acuerdo con su visión, “la tecnología empleada nos permitirá producir con alta eficiencia y con mecanismos de control ambiental a partir de los cuales elaboramos las palanquillas de acero”. Explicó además que hasta ahora Gerdau en Argentina contaba con una planta de laminación pero no producía acero que sí importaba de Brasil.

“Lo hacemos porque consideramos que el mercado argentino está brindando señales positivas a partir de la reactivación de la obra pública y de las obras privadas que ya se están llevando a cabo y que necesitan de una mayor oferta de acero”, aseguró a iProfesional.

Para Lombardo, todo esto “traccionarán rápido el empleo y permitirá generar un crecimiento genuino durante el segundo semestre del año”.

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