Argentina saltó del 27° al 4° lugar en exportación de harinas

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La exposición B2B de alimentos, bebidas y tendencias “Aliment.AR”, que se llevará a cabo entre el 8 y el 10 de noviembre en Buenos Aires, será una nueva oportunidad para certificar el renacer que vive la cadena del trigo, gracias a las políticas, como la eliminación de las retenciones y los ROE, que le devolvieron rentabilidad.

Los beneficios de esta medida han sido elocuentes; por ejemplo, en lo que respecta a la industrias de las harinas: del puesto 27 que ocupaba la Argentina como exportador mundial de harina de trigo en el 2015, en poco más de un año ha logrado instalarse en el cuarto puesto y pretende seguir escalando posiciones.

En el último año, el comercio exterior de harinas creció 35 por ciento y el objetivo a corto plazo es llegar a ser el segundo exportador mundial, sólo por detrás de Turquía.

Horizonte

“Tenemos una cantidad enorme de productos para ofrecer a las distintas latitudes y queremos mostrar que somos capaces de fabricar lo que el mundo necesita. Tenemos mucha expectativa y ya comprometieron su participación empresas que no sólo fabrican harina, sino también aceite, fideos, pastas, galletas o gluten”, aseguró Diego Cifarelli, presidente de la Faim, en declaraciones a los organizadores de Aliment.AR.

Allí habrá 350 compradores internacionales que constituyen un interesante mercado para seguir potenciando a la cadena triguera argentina. En ese contexto, Cifarelli espera que la realización de Aliment.AR se transforme en un verdadero trampolín para el sector.

“Somos un sector conformado por casi 200 empresas que están en condiciones de producir lo que consumen dos argentinas y media. Por eso mirar al mercado de exportación es una obligación para nosotros”, agregó al respecto Cifarelli.

Nuevos mercados

Hasta ahora, la producción argentina de derivados de trigo ha tenido como destino principal los países limítrofes y de la región; pero, actualmente, desde Faim han intensificado las negociaciones para recuperar otros mercados que en el pasado tenían a la Argentina como un referente y que en la última década se perdieron.

“Ellos ya nos conocen y saben lo que significa nuestra mercadería. Estamos trabajando junto al Estado para poder ser un poco más competitivos y poder acceder a nuevos países. Por ejemplo, en las próximas semanas estamos viajando a Nigeria y Egipto “, comentó Cifarelli.

Industria integral

Las empresas que participan de Faim no solamente fabrican harina de trigo, sino que la mayoría suma valor y está integrada en otras industrializaciones como la elaboración de pan artesanal, pan de molde, pan envasado, pan congelado, pastas frescas, pastas secas, pastelería, galletitas fraccionadas en envases para consumo hogareño y otros productos alimenticios.

“No existe alacena en el mundo que no tenga un producto de base farinácea, por eso tenemos un enorme potencial y estamos muy entusiasmados de poder participar de la exposición”, resumió el titular de la Federación.