Medicina algorítmica, la fórmula para vivir 100 años

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Hace unos años, cuando se comenzaba a hablar de la era de la información digital, el desafío era pensar cómo se iba a procesar los grandes volúmenes de datos que se producen en un ecosistema donde todo es cuantificable.

La solución llegó de la mano de la inteligencia artificial. Los algoritmos analizan información, identifican patrones y muestran sus conclusiones. La decisión final queda en manos de los humanos que, con la asistencia de la tecnología, pueden llegar a resoluciones más exitosas. O al menos eso es lo que se espera.

En el ámbito de la salud esto generó la aparición de numerosas aplicaciones para la medicina preventiva así como para el desarrollo de tratamientos más personalizados. Aquí, algunos de los avances más relevantes para ejercer una medicina inteligente o algorítmica.

Diagnósticos más precisos

Watson, el sistema de computación cognitiva desarrollado por IBM, lee e interpreta los numerosos casos de pacientes para ofrecerle al médico un detalle de cuáles serían los mejores pasos a seguir para tratar a un persona.

Es un asistente virtual con la capacidad de procesar un enorme volumen de información en poco tiempo. De todos modos, está claro que la decisión final queda en el médico.

Este sistema se viene usando en varias clínicas del mundo, en especial en Estados Unidos y particularmente en el área de la oncología y radiología.

Detección temprana de cáncer

Google comenzó a investigar las aplicaciones de algoritmos para detectar tumores y ayudar al trabajo de los patólogos. Para nutrir al sistema se utilizaron imágenes del Centro Médico de la Universidad Radboud, en Holanda, donde se muestran casos de cáncer de mama y su evolución.

El algoritmo logró un 89% de precisión cuando tuvo que analizar imágenes de diferentes pacientes, lo cual muestra que el aprendizaje de las máquinas puede ser un gran asistente a la hora de realizar diagnósticos.

Reprogramar células para tratar enfermedades genéticas

Investigadores de la Universidad de Michigan desarrollaron un algoritmo universal que permitiría reprogramar cualquier célula y convertirla en otra, de manera directa.

Esto significa modificar cualquier célula para, por ejemplo, desarrollar curas para enfermedades genéticas o regenerar tejido dañado por cualquier otro motivo.

Identificar pensamiento suicida

Expertos en neurociencia de la Universidad Carnegie Mellon generaron un algoritmo que identifica pensamientos suicidas. El sistema fue nutrido con una serie de imágenes que mostraban la actividad cerebral de 35 voluntarios cuando eran expuestos a diferentes términos, algunos positivos y otros negativos.

En función de esos datos, el programa aprendió a leer el cerebro e identificar posibles ideas suicidas. En una prueba realizada logró detectar con un 94% de precisión qué individuos habían intentado quitarse la vida.

Anticipar problemas cardíacos

Expertos en computación de la Universidad de Stanford desarrollaron un algoritmo que puede detectar arritmias cardíacas en electrocardiogramas.

El sistema demostró un nivel de precisión superior al de los médicos cardiólogos con quienes fue comparado, según se detalla en el estudio.

Además de la efectividad y precisión, uno de los grandes beneficios de este algoritmo es que puede procesar información de manera remota, ya que sólo necesita el electro del paciente.

En todos los estudios mencionados sobre el uso de la inteligencia artificial en medicina se destaca que los algoritmos y el aprendizaje de las máquinas permiten generar herramientas para optimizar el trabajo de los médicos, pero no se busca reemplazarlos.

La decisión respecto de qué tratamiento seguir o cómo abordar un caso queda siempre en manos de los profesionales a cargo, con el consentimiento del paciente.

Lo que no se puede negar es que la cuarta revolución y el camino a la automatización. Cómo se aplique dependerá, al menos por ahora, de los humanos y no de las máquinas.

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