Tips sencillos para mantener el orden en casa

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Una vez que logramos despejar la casa de objetos acumulados, llega el siguiente desafío: mantener ese estado ideal, sin estar pendientes full time ni caer una obsesión.

¿Cómo lograrlo? Melanie Melhem, asesora de imagen y especialista en la organización de espacios, brinda en su libro, Omm Organizarte (publicado por Grijalbo Ediciones), recomendaciones para poner en práctica.

-Hacer que el orden sea accesible para todos los que viven en la casa. La clave es ordenar con una lógica que le permita a todos los integrantes de la familia encontrar o guardar objetos.

-Cuando te vayas de un espacio de la casa, dejalo más ordenado aún. Es decir, si ya no vas a estar en living, sacudí el almohadón donde estuviste sentada y llevá el vaso que usaste a la cocina (y una vez ahí, lavalo). Con estos pequeños gestos, a la noche no tendrás que recorrer toda la casa para acomodar lo que quedó pendiente.

-Incorporar un objeto y sacar otro. Cuando compres algo, sacá otra que ya no uses o no te guste tanto. No necesariamente deberían ser ambos elementos de la misma categoría. Si comprás una camisa, podés descartar una taza, un libro o un florero. La idea es ir contra la tendencia a la acumulación y llegar a una cierta cantidad de objetos.

-Hacer shopping dentro de la casa. ¡Y sin estar online! ¿Cuál es el método? Quizás necesites almohadones para el living y resulta que los de otro espacio de la casa quedarían mucho mejor ahí. O te das cuenta que el adorno que está en el pasillo quedaría mejor en la entrada. Está bueno hacer un recorrido por la casa y aplicar un poco de imaginación y creatividad para pensar en otros usos de las cosas.

-Distinguir entre impulso y necesidad. Pensá si lo que estás comprando te sirve de verdad y le vas a dar uso, mucho más allá de que ese objeto esté en liquidación, tenga buen precio o esté de moda.

-Identificar los imanes de acumulación. Algunos rincones parecen atraer todo eso que no tiene un lugar específico. Al detectarlos, podrás estar atenta a que esa acumulación no suceda.

-Bajar las expectativas. El orden no tiene que transformarse en una obsesión. Un ejemplo claro es el de los juguetes infantiles. Los chicos necesitan desparramarlos, es sano y parte de la infancia. Después del juego, será el momento para dejar el espacio organizado.

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