Sábado
29.04.2017
        
Sin Mordaza
20-03-2017 | TURISMO Y EVENTOS | MÉXICO

La magia de Guanajuato

Un destino emblemático de México desde la perspectiva de Ernesto Acher, músico, compositor y humorista

En el estado mexicano de Guanajuato conocí hace muchos años dos sitios mágicos, San Miguel de Allende y la ciudad de Guanajuato.

Conocida como "el lugar de las dos mil puertas" por sus casas coloniales de estilo español, San Miguel de Allende es un enclave romántico.

En poco tiempo pasó de ser casi un pueblo fantasma a ser el refugio de escritores y pintores, mexicanos y extranjeros. No es raro, después de apreciar la magia de sus rincones, su arquitectura colonial, sus jardines y paseos.

En esa época se me daba por el dibujo y en el caso de San Miguel Allende preferí el boceto del Parque Juárez, un exquisito rincón al pie de la calle Baeza.

También conocí Guanajuato, ciudad con una curiosa historia. Está plantada sobre colinas en la confluencia de dos ríos que se juntan, formando una"y" griega.

El río bajaba permitiendo el drenaje natural de las aguas servidas. Guanajuato nació con el descubrimiento de ricos yacimientos de plata.

Pienso en el Teatro Juárez, de imponente pórtico y decorado interior estilo morisco. También está el Mercado Central, según cuentan, diseñado por Eiffel. De los muchos lugares que visité en Guanajuato, me fascinó la Plaza del Baratillo con su delicada fuente. Me capturó apenas la vi, sin que pueda explicar razón alguna.

Lo que hace a Guanajuato realmente única en el mundo es, a mi juicio, su red vial subterránea. Da la sensación de vivir en una ciudad de fantasía. Todo empezó con el problema sanitario ocasionado por las aguas servidas, que corrían a cielo abierto.

Para resolver el tema se decidió cerrar las bóvedas de piedra y ladrillo en las que se asentaba la ciudad. La leyenda dice que un pariente del gobernador, fotógrafo bohemio y creativo, tuvo la idea de hacer cavar más profundo los cursos de agua, taparlos con calzadas de hormigón y así permitir la circulación de autos por abajo de la ciudad. Así fue que Guanajuato se convirtió en la única ciudad del mundo, hasta donde yo sé, donde los autos circulan por debajo en una red de túneles. Salen sólo para circular apenas y estacionar.

Hace poco tuve la suerte de hacer otro paseo por México y volví a estos queridos sitios. Llegué a San Miguel Allende sin recordar bien los nombres de los lugares. La encontré crecida, aunque con el casco principal apenas cambiado. Me reencontré con el Parque Juárez, el follaje estaba crecido como podía esperarse después de tanto tiempo, pero ahí estaba el mismo rincón y el mismo árbol.

En Guanajuato sí encontré un crecimiento grande, esperable siendo la capital del estado. Caminé mucho, pero salvo el Teatro Juárez y alguna placita cercana, fue poco lo que pude encontrar que resultara familiar. Sin embargo, en un paseo sin rumbo, de pronto me vi frente a esa querida imagen guardada en la memoria, ahí estaba mi Plaza del Baratillo.

CLARIN

Fuente: SM
Imprimir


Sin Mordaza
TodoVende.com.ar
SIN MORDAZA © Copyright 2015 - sinmordaza.com
Todos los derechos reservados.