Jueves
27.07.2017
        
Sin Mordaza
10-03-2017 | SM ECONOMIA & MERCADOS | INCENTIVO

El campo retomó el sendero de la innovación

Mauricio Macri irá hoy a Expoagro a recoger los frutos de la politica agropecuaria que inauguró apenas asumió

Mauricio Macri irá hoy a Expoagro a recoger los frutos de la politica agropecuaria que inauguró apenas asumió, en diciembre de 2015. En aquel momento estaba jugada la campaña del 2016, con todo sembrado. Hubo una buena cosecha, pero nada conmovedora.La esperanza pasaba para el 2017, aunque algunos todavía dudaban de la capacidad de respuesta del agro a los estímulos económicos.

¿Qué había hecho Macri? Muy sencillo: derribó en un par de días el esqueleto de la política K, que apuntaba a capturar toda la renta del campo y la agroindustria. El mecanismo había resultado muy eficiente: derechos de exportación para los principales rubros exportables (35% para la soja, 23% para el trigo y 20% para el maíz); y desdoblamiento del tipo de cambio. El resultado fue que mientras el dólar real cotizaba a 14 pesos, el dólar efectivo para la soja era $4,50.

Apenas asumió, Macri fue a Pergamino. Con un fondo de cultivo de maíz, anunció el final de las retenciones para el trigo y el maíz, y una sensible reducción para las de la soja (bajaron del 35 al 30% y se reducirían un 5% por año hasta desaparecer).

En esos mismos días, el ex ministro Alfonso Prat Gay lograba el exitoso final del cepo y su colorario, la unificación cambiaria. Para ello, había solicitado un adelanto de divisas a los exportadores de la agroindustria. El colchón de US$10.000 millones otorgó la tranquilidad necesaria. De pronto, se pasó de la penuria cambiaria, a la abundanacia de dólares y la reconstrucción de reservas.

Ya en la Expoagro del año pasado, el campo daba muestras de "brotes verdes". Con dificultades, porque estaba absolutamente "seco", pero con ganas de volver a invertir, de reiniciar la carrera tecnológica. Nada es más detrimental para el avance tecnológico que el diferencial cambiario: era imposible usar fertilizantes si había que comprarlos con un dólar de 12 pesos, y el producto que se obtenía se vendía con un dólar de 4 pesos. Por eso la producción de fue estancando, y se aletargó el proceso de intensificación que venía creciendo con tanto vigor desde los años 90.

Pero los productores se fueron largando. Tropezaban con que las empresas proveedoras también estaban descapitalizadas. En algunos casos, al borde del colapso. Con creciente apoyo financiero de la banca pública y privada, todo empezó a caminar. Sembradoras, pulverizadoras, cosechadoras. Y camionetas. Tanto, que éstas se convirtieron en el vehículo más vendido en la Argentina.

Pero la prueba de fuego estaba en la campaña siguiente. En la cancha se ven los pingos. Había que ver cómo reaccionaban los productores frente al estímulo del "precio lleno", sin retenciones ni diferencial cambiario. La respuesta fue de manual.

Primero, aumentó más la siembra de trigo y maíz, los productos que recibieron los mayores beneficios. Segundo, el mayor uso de tecnología explica el aumento de los rindes y, en el caso del trigo, de la calidad del grano. Ambos aportaron récords de cosecha, a pesar de que hubo una superficie importante afectada por serios problemas climáticos.

En el caso de la soja, la superficie prácticamente no varió y tampoco habrá récord de cosecha. Es porque se abrió una inusual brecha de precios respecto a los cereales, ya que la soja paga 30% de retenciones.

Hoy, en Expoagro, se celebra algo más que la mayor cosecha de la historia. El festejo real es que se retoma el sendero de la innovación y la búsqueda de eficiencia, que es lo que genera competitividad. Aunque quedan serios problemas de competitividad por resolver en muchos segmentos de la agroindustria, lo concreto es que el gobierno de Macri sacó el pie de la puerta giratoria. Eso es lo que celebrarán juntos, gobierno y productores, en San Nicolás.


clarin

 

Fuente: SM
Imprimir


Sin Mordaza
TodoVende.com.ar
SIN MORDAZA © Copyright 2015 - sinmordaza.com
Todos los derechos reservados.