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Sin Mordaza
15-12-2016 | MUJER | FEMICIDIO VINCULADO

Otra manera de matar a una mujer

En los primeros 10 meses de 2016 hubo 27 muertes de ese tipo. Si bien la ONG La Casa del Encuentro pidió en 2009 que se lo considere como tipo penal, debieron pasar dos años para que el crimen despiadado de un niño lo pusiera en consideración de la Justicia.

La muerte de una mujer a manos de quien fuera la pareja o con quien tuviera algún tipo de vínculo no es un crimen pasional, nunca lo fue, aunque ese haya sido el trato que le dio la ley penal durante décadas. Muchas muertes sucedieron para que el término femicidio pasara a ocupar espacio popular, primero en las ONG que ayudaban a las víctimas cuando eran golpeadas y luego a los hijos huérfanos. Posteriormente pasó a las planas de los medios y entonces llegó al Poder Legislativo y finalmente llegó a la Justicia, a medias.

Demasiada sangre corrió hasta que se lo consideró, pese a no estar tipificado como figura penal, sino que se habla de violencia de género como agravante de un crimen. Y entre las idas y vueltas jurídicas, la sociedad se puso de pie y, casi en estado de alerta permanente, marchó dos veces gritando #NiUnaMenos.

Si hubiera que establecer fechas para una línea de tiempo, ésta podría arrancar el 13 de julio de 2008 cuando Adriana Marisel Zambrano fue asesinada por el ex marido delante de la beba de 9 meses, hija de la pareja. "Ella decide dejarlo cuando se entera de que él tenía otra pareja: con mi hermana tenía una nena y a la vez la otra chica estaba embarazada de un varón. Adriana le dijo que no quería saber más nada. Pero él la atosigaba, la llamaba... le mandaba mensajes, uno detrás del otro, no quería saber nada con dejarla", contó Miriam sobre el ex cuñado José Manuel Zerda, quien fue condenado a 5 años de prisión, pero a los 2 años comenzó a gozar de salidas transitorias. Hoy está libre. Esa muerte ocurrida en Palpalá, Jujuy, no llegó a los medios y el nombre de la víctima recién fue conocido cuando La Casa del Encuentro, a modo de homenaje, agregó ese nombre para nombrar en ella a todas las víctimas anónimas.


Desde su nacimiento (2003) la ONG se convirtió en la única entidad en realizar estadísticas sobre los casos de femicidios y, además, alertó sobre los crímenes que se producían para que las mujeres sufran por la pérdida de una persona de su entorno. No era ella la víctima directa, pero buscaban otra manera de matarla, el femicidio vinculado. "Es una categorización que realizamos desde La Casa del Encuentro en el 2009. ¡Fijate los años que pasaron para que se instale! -dijo a Infobae Ada Rico, presidenta de la Casa, y explicó: "Se divide en dos: puede ser un familiar o un vecino que va a defender a la mujer y queda en la línea de fuego y es asesinado (y en ese caso, si es un hombre, es femicidio vinculado por haber ido a defenderla). El otro caso es cuando matan a la nueva pareja de la mujer, al padre de ella o los hijos que son asesinados para causarle un dolor que ataca, en ese caso, lo que ella más quiere". De ese modo, el femicida no mata directamente a la mujer, pero sí la mata, castiga y destruye psíquicamente a modo de seguir ejerciendo dominación.

Rico explicó a este medio que psicológicamente "los varones violentos se obsesionan y toman a la mujer como objeto de su pertenencia, y al matar a quienes ellas quieren lo que hacen es causarles dolor y culpa. En el caso de que estén separados -porque en la mayoría de esos casos los niños son asesinados en la separación- no la matan a ella, matan al niño... ¿Cómo queda esa mujer? Es muy intrincado el pensamiento, muy perverso. En el caso de los niños, matan a quienes ellas más quieren, y en los casos de las nuevas parejas es decirles '¡Si no sos mía, no sos de nadie!'. Hasta en el caso de los suicidados en los que asesinan a la mujer y luego se suicidan le dicen hasta último momento que ellos deciden y que su vida les pertenece, es muy perverso e intrincado".


El aberrante crimen del pequeño Tomás Santillán fue considerado como el primer femicidio vinculado

Tomás tenía 9 años cuando desapareció el martes 15 de noviembre de 2011 al salir de la escuela, en Lincoln. La búsqueda comenzó casi de inmediato y pronto los dedos acusadores del pueblo señalaron al ex padrastro con quien, se comentaba, nunca tuvo buena relación y le temía. Las investigaciones determinaron que al salir del establecimiento el niño se encontró con Adalberto Cuello (ex pareja de la madre y papá de su hermanita) que, utilizando artimañas, logró convencerlo para que subiera al auto que le había prestado su flamante suegro. Cuello llevó al pequeño a una zona de chacras, lo hizo bajar y comenzó a propinarle fuertes golpes en la cabeza con una pala hasta matarlo y allí lo dejó. A las pocas horas de matar a Tomás, posteó en su perfil de Facebook fotos y un video con la bebé alardeando de ser un excelente padre y buscando una coartada que deje evidencias de que había estado en su casa. De acuerdo a las pesquisas, el niño salió del colegio y se quedó solo a las 12:25 , el golpe que lo mató habría ocurrido entre las 12:20 y 13:00 del mismo día. Cuello posteó una foto de su bebé a las 12:53 y un video a las 13:10. Tras una intensa búsqueda, el jueves 17 el cuerpo del niño fue encontrado por efectivos de Defensa Civil en un descampado perteneciente a allegados a Cuello.

La autopsia determinó que Tomás murió poco después de desaparecer y que le habían roto el cráneo a golpes. Cuello fue detenido por ser considerado sospechoso del crimen. Al declarar manifestó que había estado con su novia. Los intentos por desvincularse del caso cayeron cuando un amigo declaró ante la Justicia que Cuello le confesó que odiaba al menor porque lo culpaba de la separación, por lo que planeaba secuestrarlo para vengarse de la madre. Ese crimen fue considerado como el primer femicidio vinculado. Cuello fue sentenciado en 2012 a prisión perpetua al haber sido encontrado responsable del delito de homicidio calificado por haber sido cometido con alevosía.

En el mismo año que Cuello asesinó a Tomás se registraron 17 femicidios vinculados. El primero sucedió el 1 de enero cuando Juan Bianco mató en su casa de Villa Urquiza a su hija de 9 años y a su esposa, Silvia Mehaud. En los primeros diez meses de 2016, La Casa del Encuentro informó que otras 27 personas fueron asesinadas para dañar a una mujer.

Al final de la entrevista, Rico reclamó por la reglamentación de la Ley 27.210 para que quienes tengan profesiones vinculadas a la violencia de género sean formados en la temática y de ese modo poder ayudarlas con mayor efectividad: "Uno de los pedidos que se hacen es que las mujeres tengan patrocinio jurídico gratuito y lugares específicos donde reciban contención, porque esa mujer está con sus derechos y autoestima vulnerados porque viene de años de maltrato y humillación. Necesitamos que haya un registro único de casos de violencia porque no tenemos idea de qué sucede en todo el país, si continúa o no la denuncia, por qué no lo hacen o si tienen o no patrocinio gratuito".

Hace unas semanas, en Lugano un hombre acribilló de 7 disparos a la pareja de su ex en la parada de colectivo de la línea 47. Esta mañana un hombre mató a la pareja de la ex y luego se suicidó en Morón.

 

ib

 

Fuente: SM
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