Reconocimiento para Buzos Tácticos

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En el Dique II del Puerto de Santa Fe se encuentra ubicada una de las estaciones de bombeo con que cuenta la ciudad para extraer los excedentes pluviales cuando el río Paraná está alto y las compuertas están cerradas. Este viernes por la mañana el intendente José Corral se dio cita allí para encontrarse con un grupo del Cuerpo de Buzos Tácticos de la Policía de la Provincia y reconocer el valioso trabajo que, de manera silenciosa, brindan al momento de abrir y cerrar las compuertas ubicadas en diferentes puntos de la capital provincial.

Cabe indicar que el Cuerpo de Buzos Tácticos está conformado por 12 personas. Durante la emergencia hídrica este grupo trabajó en forma articulada con los equipos del Gobierno de la Ciudad para cerrar o abrir las compuertas del sistema de desagües, según lo establecido en los protocolos ante la crecida de los ríos. Se trata de un labor que se realiza por debajo del agua y que involucra la verificación el cierre o apertura correcta de compuerta, quitando aquellos elementos que la obstruyan.

Es importante señalar que estas compuertas en el Dique II estuvieron cerradas desde diciembre hasta mediados de febrero, cuando se volvieron a abrir. Luego, con el repunte de la crecida, en los primeros días de abril, se volvieron a cerrar, para hoy nuevamente volver a abrirse.

Durante la actividad, el mandatario local estuvo acompañado por el secretario de Recursos Hídricos, Felipe Franco. Por parte de los Buzos Tácticos, se encontraban el jefe del Cuerpo, Walter Hang; y los integrantes: Mariano Castro, Hernán Coria, Richard Machado y Edgardo Riera.

 

Compuertas abiertas

El intendente José Corral destacó que “la bajante del Paraná nos permite abrir hoy las compuertas que durante todo este período de río alto teníamos cerradas para que el agua no ingresara a la ciudad”. En ese sentido, explicó que hasta este momento “todo este sector de barrio Candioti se tenía que evacuar por bombeo a través de esta estación ubicada en el Dique II del Puerto”.

En esa línea, detalló “que con la ayuda de los Buzos Tácticos ahora se va a abrir la compuerta para que el sistema trabaje por gravedad, que es la manera natural y por la cual el agua escurre más rápido y no estamos pendientes de las dificultades que puede traer un corte de energía o algún problema con las bombas”.


Trabajo silencioso

El mandatario aprovechó el momento para reconocer “este trabajo que parece sencillo, pero que sólo lo pueden hacer los Buzos Tácticos”, argumentó. “Por eso, queríamos venir para anunciarle a los vecinos que estamos comenzando a abrir las compuertas -donde la altura del río lo permite- y reconocer este trabajo que es muy valioso para la ciudad”.

“Además de los desagües, los trabajos de limpieza y de las bombas funcionando, si no tuviéramos el apoyo de los buzos, no podríamos cumplir con esta tarea tan importante y que se hace bajo el agua” valoró el mandatario. En esa línea, señaló que existen más de 30 puntos con compuertas que cuando el río está alto hay que cerrar y para lo cual se requiere del trabajo de los buzos.

Finalmente, y al hacer entrega de un obsequio, José Corral afirmó: “Estamos orgullosos de su labor y compromiso. Esta tarea que cumplen les permite a miles de vecinos que el agua no ingrese en sus domicilios y que podamos estar mejor en la ciudad”. Asimismo, aprovechó el momento para agradecer también a los empleados municipales que durante la emergencia trabajaron de manera organizada para que los problemas sean los menores posibles.

 

Testimonios

Edgardo Riera es uno de los integrantes del cuerpo con más trayectoria. Esta mañana explicó: “Hace 28 años que estoy en los Buzos Tácticos, única agrupación policial de este tipo en la Provincia. Se trata de una tarea riesgosa que requiere de mucha preparación y un trabajo arduo que demanda muchas horas, incluso pasando días sin ver a la familia, cuando tenemos que viajar de un lado a otro de la provincia”.

Otro de lo buzos, Mariano Castro, contó que “en esta estación tuvimos que sumergirnos para enganchar la tapa de la compuerta para luego levantarla con la ayuda de una retroexcavadora, porque por la presión del agua no se puede hacer de manera manual. Es un trabajo riesgoso, que se hace sin visibilidad y donde uno no sabe con qué se va a encontrar bajo el agua”, destacó al tiempo que señaló que normalmente “hay botellas rotas, vidrios, alambres. Lo que menos uno se pueda imaginar, lo va a encontrar ahí abajo”.