“Es una aberración lo que Pullaro respalda”

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En diálogo con Sin Mordaza, el secretario general de UTRAPOL (Unión de Trabajadores Policiales de la Provincia de Santa Fe) se expresó sobre los hechos que involucran al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, quien permite llevar adelante acciones irregulares, desde el punto de vista legal, a su secretario Daniel Dilena. Se trata del ejercicio de “auditorías express” con las cuales se estaría investigando al personal policial. Al respecto señaló: “Es totalmente irregular lo que hace Dilena dado que no está investido para avanzar sobre libros institucionales que están bajo la custodia de la policía (salvo que lo pidan por orden judicial)”.

Según informó, el secretario que genera la polémica firma los libros de guardias cuando va a una comisaría, “sólo en calidad de ser secretario del ministro. La Justicia está informada sobre esto. Es una aberración jurídica. Lejos de recibir reproches o sanciones de los superiores, en este caso el propio Pullaro, recibe respaldo, como si fuera un beneplácito salir a “apretar” policías”.

Por otro lado, Miguel Zalazar cuestionó: “Quisiera saber si también hace auditorías sobre comisarías que se caen a pedazos, sobre patrulleros que no funcionan o sobre el mapa delictivo de las grandes ciudades para revertirlo. Creo que eso es lo más importante, y lo que le interesa a la gente. Sin embargo, él lo que hace es controlar si los policías están sentados o parados, en situaciones no equitativas, donde el personal policial no se puede defender”.

En cuanto al responsable directo, Zalazar dijo: “En estos días el ministro (por Pullaro) ha recibido grandes críticas del 99% del sector policial. Se profundiza el descontento de la institución. Si bien no he avalado los hechos de diciembre de 2003, creo que con estas actitudes lo que hacen es empujar a esas situaciones”.

Respecto a quién corresponde el rol de supervisar, contó que “el control de la Policía de la provincia es un poder político, siempre así ha sido. Con aciertos y desaciertos de los políticos. Hay un contralor político, por eso las acciones que realiza Daniel Dilena no le corresponden. Para eso el ministro cuenta con la Dirección de Asuntos Internos, para hacer auditorías. Pullaro lo sabe y tiene miedo, puede ser sometido a una crítica importante del poder político; la legislatura debería llamarlo para hacer declaraciones. Pero no menos grave es el trato que Dilena le dispensó a un oficial del ministerio de Seguridad. El planteo, lejos de ser atendido por el ministro siendo que su propio secretario era el causante del inconveniente, se resolvió ¿cómo? apartándolo, trasladándolo”.

Por último, reflexionó: “Este discurso de Pullaro de acompañar al buen policía en la práctica no se da. Lo que hace es denostarlo, descalificarlo y someterlo (como con el audio que anduvo circulando) con palabras poco livianas, con insultos. ¿A usted le parece que eso está bien en calidad de funcionario?”.