El Comité Provincial de la Unión Cívica Radical, Distrito Santa Fe, expresó su preocupación y aflicción por las recientes expresiones que el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, profirió contra los ex mandatarios Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa. Fuente: SM
Desde el Comité sostienen que “más allá de las diferencias políticas e ideológicas entre los dos partidos mayoritarios, la Argentina se construye día a día con el aporte de todos los sectores y no con declaraciones ofensivas de quien pretende erigirse como el iluminado que nos salvará de la crisis”.
Los directivos de la UCR provincial señalaron que “este partido con más de 100 años de historia ha dado muestras de respeto a la investidura presidencial, más allá del ciudadano que circunstancialmente la represente, a pesar de haber sufrido en más de una oportunidad el agravio hacia quienes ejercieron la primera magistratura en su nombre.
Agregan que, por ello, “no podemos dejar pasar por alto las declaraciones del jefe del Estado nacional, que arremete contra quien la historia de nuestro país ha colocado por encima de las banderías partidarias, convirtiéndolo en un emblema de la democracia, al margen de los errores que pudo haber cometido en su gestión, como las comete y cometerá éste y cualquier gobierno por venir”.
Señalan también que “las críticas del presidente podríamos entenderlas en el devenir y el agotamiento propio de una gestión que pese a los enunciados, ha dado muestras de un hegemonismo peligroso para el sistema democrático, toda vez que a menos de tres años de haber asumido recurrió a los decretos de necesidad y urgencia más que ningún otro gobierno en la historia Argentina, ignorando a uno de los poderes fundamentales del Estado como el legislativo”.
La dirigencia radical de la provincia añade que “nuestro partido ha aceptado los errores cometidos en el pasado y efectuado una severa autocrítica que incluyó el pedido público de disculpas a la sociedad y pagó esos desaciertos de la forma más dolorosa que una agrupación política puede hacerlo: aceptando el veredicto del pueblo en las urnas y asumiendo el rol que la gente nos otorgó, el de ser opositores”.
Sostienen además que “a diferencia de otros partidos políticos del país, los ex presidentes radicales residen en la Argentina y están a disposición de la justicia, en cambio otros tuvieron que irse del país para de esta forma eludir el accionar de la misma”.
Finalmente, las autoridades del radicalismo santafesino esperan un gesto de grandeza y una retractación pública del presidente, quien ofendió no a un dirigente político, sino a una figura que mal que les pese a muchos ha trasvasado las dicotomías partidarias para reivindicarse como un icono de la lucha por la recuperación y la consolidación del Estado de derecho en el país”.